La EFF se opone a toda legislación de verificación de edad obligatoria porque facilita la censura gubernamental y obstaculiza el acceso al discurso en línea. Aunque los mandatos de verificación de edad suelen promocionarse como medidas de “seguridad en línea” para los niños, estas leyes en realidad causan más daño que beneficio. Socavan los derechos fundamentales a la libre expresión tanto de adultos como de jóvenes, crean nuevas barreras para el acceso a internet y ponen en riesgo la privacidad, el anonimato y la seguridad de todos los usuarios de la red.

¿Qué se considera entonces un proyecto de ley de verificación de edad?

Los proyectos de ley de verificación de edad generalmente exigen que los servicios en línea verifiquen la edad de todos los usuarios —a menudo mediante herramientas invasivas como la revisión de documentos de identidad, escaneos biométricos y otros métodos dudosos de “estimación de edad”— antes de permitirles el acceso a ciertos contenidos o servicios en línea. Algunos proyectos de ley estatales exigen explícitamente la verificación de edad, como la ley H.B. 1181 de Texas, la ley H.B. 3 de Florida y la ley S.B. 17 de Indiana. Otros proyectos de ley estatales afirman no requerir la verificación de edad, pero aun así amenazan a las plataformas con atribuirles responsabilidad legal por mostrar ciertos contenidos o funciones a usuarios menores de edad. Estos proyectos de ley —incluidos la ley H.B. 1126 de Misisipi, la Ley de Notificación Paterna por parte de Operadores de Redes Sociales de Ohio y la ley federal Ley de Seguridad en Línea de los Niños (KOSA)— plantean la siguiente pregunta: ¿cómo van a saber las plataformas qué usuarios son menores de edad sin imponer una verificación de edad?

La respuesta de la EFF es: no pueden. A estos proyectos de ley los llamamos “mandatos implícitos de verificación de edad” porque, aunque nieguen expresamente que la exigen, obligan a las plataformas a imponer medidas de verificación de edad o, peor aún, a censurar cualquier contenido o función que se considere “perjudicial para los menores” para todos los usuarios —no solo para los jóvenes— a fin de evitar responsabilidades legales.

Independientemente de cómo se presenten en la legislación, los requisitos de verificación de edad son el enfoque equivocado para proteger a los jóvenes en línea. Nadie debería tener que entregar su información personal más sensible ni someterse a una vigilancia biométrica invasiva solo para acceder al discurso legítimo en línea.