Por qué nos oponemos a la obligatoriedad de la verificación de la edad

Las leyes de verificación de la edad no solo afectan a los jóvenes. Es necesario confirmar la edad de todos los visitantes de un sitio web para poder excluir a un grupo de edad concreto.

Una vez que se facilita la información para verificar la edad, el visitante del sitio web no tiene forma de asegurarse de que los datos que está cediendo no vayan a ser conservados y utilizados por el sitio web, ni compartidos o incluso vendidos posteriormente. Aunque algunas normas de verificación de edad establecen límites a la conservación y divulgación de estos datos, sigue existiendo un riesgo significativo. Los usuarios se ven obligados a confiar en que el sitio web que visitan, o su servicio de verificación externo —ambos podrían ser empresas poco fiables sin normas de privacidad publicadas—, cumplan estas normas.

Además, existe el riesgo de que los empleados del sitio web hagan un uso indebido de los datos, o de que unos ladrones los sustraigan. Cuanta más información recopile un sitio web, mayores son las posibilidades de que caiga en manos de una empresa de marketing, de un malintencionado o de alguien que haya presentado una citación judicial para obtenerla. Esto conduciría inevitablemente a nuevas filtraciones de datos, ya que estas leyes no solo afectarán a las empresas lo suficientemente grandes como para contar con una protección de datos sólida. Si un sitio web hace un uso indebido de los datos o los gestiona de forma incorrecta, es posible que el visitante nunca se entere. Y si se enterara, podría carecer de un mecanismo de aplicación adecuado. Por ejemplo, una reciente ley de verificación de edad exige que el usuario demuestre «daños derivados de» la retención ilegal de datos para poder exigir responsabilidades al sitio web ante los tribunales, un listón difícil de superar.

Estas obligaciones no solo dejarían a los jóvenes sin acceso a Internet. Hay decenas de millones de residentes en EE. UU. sin ningún tipo de identificación emitida por el Gobierno. A ellos también se les podría impedir el acceso a Internet si se exigiera la verificación de la edad. Se trata principalmente de personas con bajos ingresos que a menudo ya están marginadas y para quienes Internet puede ser una parte fundamental de su vida.

Ningún método de verificación de la edad es infalible

El año pasado, la Autoridad Reguladora de la Comunicación Audiovisual y Digital de Francia ordenó a varios sitios web con contenido para adultos que implementaran la verificación de la edad. Posteriormente, la Comisión Nacional de Informática y Libertades (CNIL) de Francia publicó un análisis detallado de los métodos actuales de verificación de la edad. En él se concluía que ningún método cuenta con los tres elementos importantes siguientes: «una verificación suficientemente fiable, una cobertura completa de la población y el respeto a la protección de los datos y la privacidad de las personas, así como a su seguridad». En resumen, todos los métodos de verificación de la edad presentan fallos significativos.

Ya se denomine «garantía de edad», «verificación de edad» o «estimación de edad», solo hay unas pocas formas en que la tecnología puede funcionar. La verificación suele requerir que un sitio web o su contratista analice la información privada de cada usuario, como los datos que figuran en los documentos de identidad oficiales. Una posible alternativa es que el sitio web se comunique con empresas externas, como las agencias de crédito, pero estas son conocidas por tener a menudo información errónea. Una tercera opción es la estimación de la edad mediante análisis facial, que utiliza Instagram. Pero dicha tecnología de reconocimiento facial plantea sus propios problemas de privacidad y de otro tipo, incluidas pruebas claras de que abundan los errores.

La EFF y muchas otras organizaciones de defensa de la privacidad llevan décadas preocupadas por las leyes de verificación de edad. Nos oponemos a una ley federal anterior, la COPA (Ley de Protección Infantil en Internet), que incluía un requisito de verificación de edad. Fue declarada inconstitucional hace casi veinte años por limitar los derechos de los adultos amparados por la Primera Enmienda.

Nadie debería tener que entregar su carné de conducir solo para acceder a sitios web gratuitos. Por eso la EFF se opone a las leyes que imponen la verificación de la edad, por muy bienintencionadas que sean. A medida que proliferan en EE. UU. y en todo el mundo las peligrosas obligaciones de verificación de la edad, seguiremos resistiéndonos a ellas. Únete a nosotros.