Con el objetivo de lograr transparencia y rendición de cuentas en el uso del reconocimiento facial en Paraguay, la EFF, la Asociación de Tecnología, Educación, Desarrollo, Investigación y Comunicación (TEDIC) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) presentaron una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado por denegar arbitrariamente el acceso a la información sobre la implementación y el uso de esta tecnología como herramienta de vigilancia masiva que erosiona el derecho a la privacidad de las personas.

El caso se refiere a la instalación, en 2019, por parte del Ministerio del Interior y la Policía Nacional, de cámaras de vigilancia con tecnología de reconocimiento facial en Asunción. Maricarmen Sequera, abogada y directora ejecutiva de TEDIC, presentó una solicitud de información al ministerio en la que pedía detalles y protocolos sobre la implementación y el uso de los sistemas de reconocimiento facial, así como sobre el tratamiento de datos personales que ello conlleva.

La solicitud pretendía obtener, entre otras, información sobre si el Estado había llevado a cabo evaluaciones de impacto en materia de derechos humanos o de protección de datos, así como si había desarrollado medidas y protocolos para evitar abusos, usos ilícitos de los datos personales y otros riesgos en el despliegue del sistema de reconocimiento facial.

El Estado denegó la mayor parte de la información solicitada, alegando que los detalles de la implementación, los protocolos y el tratamiento de los datos personales de los individuos constituían información confidencial de seguridad. TEDIC impugnó la reserva ante los tribunales, pero el proceso se prolongó y finalmente se confirmó la denegación de la información.

La petición presentada el pasado viernes (19) cita las normas interamericanas que defienden el derecho del público al acceso a la información, especialmente en relación con la seguridad nacional, las cuales fueron ignoradas por las autoridades paraguayas al denegar la solicitud de información de TEDIC. La petición también alega que la denegación de la información violó la privacidad y el derecho a la autodeterminación informativa.

La petición solicita a la Comisión que reconozca la violación de dichos derechos y exija al Estado que facilite la información solicitada. Además, solicita una resolución que obligue al Estado a adoptar mecanismos permanentes y obligatorios de transparencia activa en relación con la adquisición, contratación, implementación, financiación, funcionamiento y uso de tecnologías de vigilancia por parte de los organismos públicos, especialmente aquellas que incorporen el tratamiento de datos biométricos o sistemas de inteligencia artificial.

Asimismo, solicita a la Comisión que ordene al Estado la aplicación de procedimientos obligatorios de evaluación de impacto sobre los derechos humanos antes de adquirir y utilizar tecnologías de vigilancia, en particular aquellas que recolectan datos biométricos o utilizan inteligencia artificial.

La falta de transparencia del Estado en este caso no es un incidente aislado, ni en Paraguay ni en América Latina, donde la opacidad en materia de seguridad y vigilancia es la perturbadora realidad. La situación se agrava con la creciente normalización de tecnologías de vigilancia intrusivas por parte de los Estados de la región.

El Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana hizo hincapié en que los Estados deben dar a conocer sus capacidades y contratos de vigilancia, y reconocer el uso estatal de tecnologías de vigilancia con un nivel de detalle significativo, a fin de facilitar el debate público —esencial sobre las limitaciones necesarias de la vigilancia en las sociedades democráticas— y garantizar el cumplimiento del derecho internacional de los derechos humanos.

Esperamos que la Comisión Interamericana defienda las sólidas garantías del Sistema Interamericano y promueva el acceso a la información y el derecho a la privacidad en un caso que puede sentar un precedente crucial para la región.