Aquí va una adivinanza: ¿por qué un agente del Departamento de Policía de Goshen consultó 6,474 redes de lectores automáticos de placas (ALPR), que representan datos de 82,413 cámaras, el 7 de mayo de 2025? 

Si tu respuesta es "no sé", resulta que acertaste al 100%. El agente escribió las letras "idk" en el campo donde la policía debe documentar el motivo de la consulta.

Cuando las fuerzas del orden y los vendedores de tecnología les presentan los ALPR a los concejos municipales, se ciñen a un guion conocido. Promocionan la tecnología, que suele venir de empresas privadas como Flock Safety, Motorola Solutions o Axon, como una herramienta indispensable para resolver delitos graves, como el robo de autos, el secuestro o el homicidio.

Pero cuando dejas de lado esos argumentos cuidadosamente preparados, los datos siguen contando una historia distinta (y, francamente, ridícula). Un análisis de la EFF de los registros de búsqueda de los sistemas ALPR de Flock Safety muestra que agentes de todo el país espían a los conductores por "motivos" completamente absurdos. La policía consulta rutinariamente la base de datos de Flock sin aportar ninguna justificación legítima, burlándose de nuestras libertades civiles al registrar motivos como "LOL" (abreviatura de "laugh out loud", muerto de risa), "LMAO" (abreviatura de "laughing my ass off", cagándome de risa), "sexy" e "idk" (abreviatura de "I don't know", no sé) para acceder a datos de ubicación sensibles.

Y en algunos casos, los agentes simplemente aporrean el teclado en lugar de explicar la naturaleza de sus consultas.

Flock Safety afirma que mejoró su sistema al exigirles a los agentes que elijan de una lista desplegable de delitos antes de hacer una consulta, pero eso solo facilita que los agentes escondan las consultas indebidas tras una apariencia de uniformidad. El sistema no exige ninguna prueba de que el motivo elegido en el desplegable coincida con el propósito real de la consulta. 

Sin necesidad de una orden judicial, con salvaguardas mínimas y procesos de auditoría deficientes, las bases de datos de ALPR han fomentado una cultura de acceso irrestricto a la información de ubicación de todas las personas. Esta cultura del abuso le ha permitido a la policía tratar una red de vigilancia masiva como si fuera su buscador personal, rastreando los movimientos de ciudadanos comunes y corrientes por denuncias menores, caprichos personales y, a veces, al parecer, nomás por reírse un rato.

Una cultura del abuso documentada

El mal uso de los ALPR no es un fenómeno nuevo; lleva más de un año dominando los titulares. Ya sabemos que los agentes abusan habitualmente de estos sistemas para acosar a sus exparejas y a posibles parejas. Hemos visto ALPR usados para vigilar protestas, lo que puede inhibir la disidencia protegida por la Primera Enmienda, y hemos visto a agentes intentar usar un sistema ALPR para dar con el paradero de una mujer que buscaba abortar.

Por lo general, nos enteramos de estos usos a través de documentos llamados "auditorías de red", que son largas hojas de cálculo que registran todas las consultas hechas a través del sistema de una agencia. No es raro que incluso una agencia pequeña tenga un registro de millones de consultas provenientes de miles de agencias externas de todo Estados Unidos.

También hemos destapado casos atroces de perfilamiento sistemático, con más de 80 agencias policiales que usaron términos como "roma" y "g*tano" para señalar a personas de etnia romaní, a menudo sin mencionar ningún delito presunto. Y cuando la policía no usa los ALPR para acosar o perfilar, los usa rutinariamente para investigaciones de lo más menores: verificar si un estudiante vive en una zona escolar determinada, hacer verificaciones de antecedentes laborales, dar seguimiento a quejas por música a todo volumen o señalar a un motociclista por el simple hecho de llevar un celular en la mano.

Pero, de alguna manera, la cosa empeora.

Lo absurdo de los motivos registrados

El análisis de la EFF de los datos de consultas de ALPR de Flock Safety, obtenidos mediante solicitudes de acceso a la información pública, ha revelado una tendencia inquietante. Ante la ausencia de supervisión judicial, los agentes ingresan términos ridículamente poco serios para justificar sus consultas. Esta es apenas una muestra de lo que la policía considera un "motivo" para rastrear el vehículo de alguien:

La vigilancia como chiste

Muestra de registros de auditoría

  • Empleados del Departamento de Policía de Barberton (Ohio) hicieron numerosas consultas entre marzo de 2024 y mayo de 2026, indicando "LOL" o "lol" como motivo.
  • Empleados de la Oficina del Sheriff del Condado de Harris (Texas) hicieron varias consultas entre abril y mayo de 2026 indicando "LOL" o "lol" como número de caso.
  • Empleados del Departamento del Sheriff del Condado de Lake (Indiana) hicieron consultas en julio de 2025 por "LMAO".
  • Empleados del Departamento de Policía de Richmond (California) hicieron múltiples consultas en noviembre de 2024 por "Hehe".
  • Empleados del Departamento del Sheriff del Condado de Riverside (California) hicieron consultas en 2024 por "Haha".

El enfoque de "no sé, no me importa"

  • Empleados de la Oficina del Sheriff del Condado de Kankakee (Illinois) hicieron consultas (2023-2025) por "idk" o "idk lol".
  • El Departamento de Policía de Goshen (Indiana) hizo consultas (mayo-junio de 2025) por "idk".
  • El Departamento de Policía de Fishers (Indiana) hizo consultas en mayo de 2025 por "blah".
  • Un empleado del Departamento de Policía de Pasco (Washington) consultó al menos cuatro placas distintas y dejó "robo no me acuerdo del número de caso déjenme en paz" en el campo de motivo.
  • El Departamento del Sheriff de San Diego (California) hizo consultas en mayo de 2025 con "idk" en el campo de motivo. 
  • Más de 30 agencias hicieron más de 6,300 consultas con "TBD" (abreviatura de "To Be Determined", por determinar) como "motivo". Entre ellas están el Departamento de Seguridad Pública de Arizona, el Departamento de Policía de Manteca (California) y el Departamento de Policía de Baton Rouge (Luisiana). Solo el Departamento de Policía de Priceville (Alabama) hizo 1,954 consultas con el motivo "TBD". 

Insultos y consultas inapropiadas

  • El Departamento de Policía de Belton (Misuri) hizo consultas (agosto-septiembre de 2024) por "d*ckhead" (imbécil).  (el asterisco y la censura son nuestros)
  • Un empleado del Departamento de Policía de Manteca (Illinois) hizo consultas en junio de 2024 por "sh*thead" (pedazo de idiota)  (el asterisco y la censura son nuestros)
  • Un empleado del Departamento de Policía de Norton (Massachusetts) hizo consultas en diciembre de 2024 por "Sexy".
  • Empleados del Departamento de Policía de Corona (California) hicieron consultas (2023-2025) por "weird" (raro) o "WEIRD KID" (CHIBOLO RARO).
  • Empleados del Departamento de Policía de Thornton (Colorado) hicieron varias consultas en octubre de 2025 por "driving around being weird" (manejando por ahí de forma rara).
  • Un agente del Departamento de Policía de Columbus (Ohio) hizo consultas en 2023 por "idiot" (idiota).
  • Un agente del Departamento de Policía de Michigan City (Indiana) hizo consultas en junio de 2025 indicando "f*ck this new search engine" (al diablo este nuevo buscador). (el asterisco y la censura son nuestros)

Aporreo de teclado 

Muestra de registros de auditoría con aporreo de teclado

Uno de los hallazgos más alarmantes en los datos de auditoría de red es la gran cantidad de "motivos" que no parecen ser más que un agente aporreando el teclado. Suelen ser cadenas de caracteres sin sentido tomadas de una misma fila o zona del teclado.

Por ejemplo: 

  • Un empleado del Departamento de Policía de Eatonton (Georgia) hizo consultas con motivos como HJKNUILH, uiokjk.kuj, GJLHBNMN, hjhbnmg e iuohjk.
  • Un empleado del Departamento de Policía de Atlanta (Georgia) hizo consultas con asdfga como motivo. 
  • Empleados de la Oficina del Sheriff del Condado de Bay (Florida) hicieron consultas con motivos como  ;'lkjh, /lkjh y lkjhg.
  • Un empleado de la Oficina del Sheriff del Condado de Brown (Wisconsin) hizo consultas con motivos como gyghkkghghjkghjk, ggyjgyujdsrdghdfhjkghjghk, HJHJKLHLKHJK, hjjkjkhjkljk y JHLJKHHJKL.
  • Un empleado de la Oficina del Sheriff del Condado de Lake (Ohio) hizo consultas con motivos como asdfg y ghjkl, y un segundo agente hizo una serie de consultas que empezaron con "investigación" y luego degeneraron en aporreo de teclado, entre ellas: 
    • Investigatafy, Investigatafyd, Investigatafydl, Investigatafydlh, investigatafydlhj, investigatafydlhji, investigatafyfdlhji, investigatafyfdlhjigkfgty, investigatafyfdlhjigkfgtyy, investigatafyfdlhjij, investigatafyfdlhjik, investigatafyfdlhjikf, investigatafyfdlhjikfg, investigatafyfdlhjikfgty, investigatafyfdlhjikfgy e investigatafyfdlhjiy.
  • El Departamento de Policía de Moore (Oklahoma) hizo consultas con motivos como jhjhjkhj, jhjkhjh, jhjkhjkh, jkhhkjhjk, Jkhjkhj, Jkhjkhjk, Jkhjkhjkh, jkhjkhkjh, jkjkhjkh, kjjkhjk, loiuiou, ukjhjkh y ulkuiou.
  • Un empleado del Departamento de Policía de Westlake (Ohio) hizo consultas con motivos como fghjkl, ghjkl y lkjhg.
  • Un empleado de la Policía Estatal de Kentucky hizo consultas con motivos como mhghjk, mhgnhjkj, nbvcxcvbn, nmbvcbnm y sdfghj

Cuesta imaginar una situación en la que estos caracteres formen un código policial legítimo. En cambio, es fácil imaginar a un agente tomando atajos en un campo de texto que sabe que nadie está revisando, sobre todo si accede a la aplicación de Flock Safety desde su celular mientras maneja. 

Cómo responden los departamentos de policía

Al ser confrontados con estas consultas flagrantemente poco serias, los departamentos de policía ofrecieron una mezcla de evasivas burocráticas y excusas. 

En respuesta a la solicitud de comentarios de la EFF, el Departamento de Policía de Thornton (Colorado) alegó que en ese momento el sistema no obligaba a los agentes a elegir de una lista definida, pero que hoy sí lo hace. También auditaron las consultas por "manejando por ahí de forma rara" y afirmaron que todas respondían en realidad a "fines legítimos de seguridad pública". 

Otros departamentos de policía a los que les pedimos comentarios nos dijeron lo siguiente: 

  • El Departamento de Policía de Richmond (California) declaró que los agentes involucrados en las consultas por "Hehe" e "idk" recibieron una "amonestación".
  • El Departamento de Policía de Corona (California) señaló que los empleados que consultaron "WEIRD KID" ya no trabajan para la ciudad por razones ajenas al caso.
  • El Departamento de Policía de Columbus (Ohio) invocó su contrato sindical y señaló que su Inspector General solo tiene competencia para investigar hechos ocurridos en los últimos 90 días, lo que le da vía libre al agente que consultó "idiota" en 2023.
  • El Departamento de Policía de Belton (Misuri) prometió una "investigación exhaustiva" de las consultas por "d*ckhead" conforme a las políticas sindicales y de personal vigentes.
  • El Departamento de Policía de Manteno (Illinois) dijo que "revisará a fondo las consultas y las circunstancias que las rodearon" y "tomará las medidas que se determinen apropiadas según los hechos y las circunstancias".
  • El Departamento de Policía de Manteca (California) dijo: "Desde comienzos de 2026, se le ha indicado a nuestro personal que el campo de motivo de las consultas de ALPR debe identificar el fin policial de la consulta y que 'TBD' no es una entrada aceptable". El vocero agregó: "La presencia de 'TBD' en el campo de motivo en consultas anteriores no debería interpretarse, por sí sola, como que la consulta correspondiente se hizo sin un fin policial legítimo o que se requería sospecha razonable". La EFF le pidió a la agencia que aclare si verificó que los cientos de consultas con "TBD" fueran legítimas, y actualizaremos este artículo con su respuesta si la recibimos. 
  • El Departamento de Policía de Fishers (Indiana) dijo que el detective que consultó "blah" lo hace "cuando tiene problemas con la tecnología" y que ese término "lo usa cuando está empleando activamente la tecnología para resolver un caso penal y la tecnología no avanza lo suficientemente rápido para él". El departamento informó que "se le ha indicado que en el futuro use 'prueba'".
  • El Departamento de Policía del Condado de Cobb (Georgia) reconoció que "TBD" significaba "To Be Determined" (por determinar) y que ya no es un motivo de consulta aceptable: "Hemos instituido una nueva política, posterior a las fechas que figuran en su auditoría, que ahora exige, además de un delito y un motivo, un número de caso para cualquier consulta hecha en FLOCK". 
  • El Departamento del Sheriff del Condado de San Diego dice que revisó los casos en los que se usó "idk" y determinó que "había una investigación activa asociada a las consultas". El departamento dijo que esto se debió a que en ese momento el campo de motivo era opcional (lo cual era cierto a nivel del software), pero la ley de California exige que los agentes documenten el propósito del acceso a datos de ALPR desde 2015. El vocero del sheriff dice que el campo de motivo ahora es obligatorio e incluye un menú desplegable. 

Otras agencias no respondieron a las solicitudes de comentarios de la EFF. Actualizaremos el artículo a medida que recibamos respuestas.

La salida fácil de la "mejora" del menú desplegable

Con el pretexto de simplificar los registros de auditoría, a fines de 2025 Flock Safety anunció que reemplazaría los "motivos" de texto libre obligatorios por un menú desplegable predefinido con categorías genéricas de delitos. Desde esa actualización, los agentes ya no tienen que escribir por qué están hurgando en el historial de desplazamientos de un conductor y, en cambio, pueden elegir en medio segundo una opción prefabricada como "Infracción de tránsito" u "Otro". 

Sustituir la obligación de explicar el motivo de la consulta por búsquedas de un solo clic es una pérdida para la transparencia, pero también puede explicar por qué los registros de auditoría con las consultas que destacamos en este artículo disminuyeron notablemente desde comienzos de 2026. 

El chiste es a costa de nuestra privacidad

Dos cámaras Flock y un panel solar en un poste de luz.

Entradas como estas anulan la transparencia, socavan la rendición de cuentas y no cumplen en absoluto con lo que muchas jurisdicciones exigen por ley o por política: un motivo real para la consulta. Y esto sigue ocurriendo porque la policía usa los ALPR como un atajo cómodo para esquivar las garantías constitucionales de privacidad. 

En otros contextos, como el acceso a la información de ubicación de los celulares, la policía tiene que acudir a un juez, demostrar causa probable y obtener una orden judicial. Pero como las leyes y los tribunales no han alcanzado el ritmo de la tecnología ALPR, la policía no hace lo mismo antes de consultar las bases de datos de ALPR. En cambio, tiene rienda suelta para rastrear los movimientos de una persona sin el menor atisbo de supervisión judicial.

Como señalamos en nuestro artículo sobre el uso de la vigilancia con ALPR para investigaciones menores, si un jefe de policía se parara frente a un concejo municipal y pidiera permiso para instalar cientos de cámaras solo para que sus agentes pudieran investigar el grave delito de "haha", lo sacarían del recinto a carcajadas. Lo mismo pasaría si un agente le pidiera a un juez que firmara una orden para localizar a alguien por "LOL".

El hecho de que estas consultas no solo pasaran desapercibidas para la agencia que supervisa al agente, sino también para las miles de agencias cuyos sistemas fueron consultados, demuestra que no se puede confiar en que las agencias se supervisen a sí mismas. 

La vigilancia masiva es incompatible con una sociedad libre, y más aún cuando quienes tienen acceso a estos datos los tratan como un chiste. Esta vigilancia masiva con ALPR —la recolección y retención indiscriminada y continua de datos de ubicación de cada conductor, sin importar si hay sospecha alguna— no debería existir. Pero como existe, la EFF sigue instando a los tribunales y a las legislaturas estatales a intervenir de inmediato e imponer restricciones estrictas y exigibles para frenar este abuso. Como mínimo absoluto, esto significa establecer plazos rígidos de eliminación de datos y un requisito inquebrantable de orden judicial. 

Si la policía quiere el poder de rastrear los movimientos de una persona, se le debe exigir que convenza a un juez con pruebas y causa probable. No debería poder saltarse la Constitución con una consulta por "haha".