El gobierno federal introdujo una cláusula en un acuerdo de financiamiento con el estado de California que lo obligaría a renunciar a su ley de neutralidad de la red —la mejor del país—, a sus leyes de asequibilidad de la banda ancha y a sus protecciones de seguridad pública. Hacerlo sería un retroceso enorme para California y, a la larga, terminaría saliéndoles más caro a los californianos. Dile al gobernador que rechace esta cláusula antes de aceptar esos fondos del gobierno federal.
Dile al gobernador que defienda la neutralidad de la red, la asequibilidad y la seguridad pública
El 31 de agosto, la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información (NTIA) anunció que le otorgaría a California 1,400 millones de dólares para ampliar la conectividad de banda ancha en el estado. Ese acuerdo incluye una cláusula que establece que California se compromete a no hacer cumplir ninguna ley, orden o política que imponga cualquier tipo de restricción a los proveedores de servicios de internet (ISP, por sus siglas en inglés). Esos mismos ISP recibirán el financiamiento para conectar a los californianos a los que llevan años desatendiendo. La prohibición de aplicar nuestras leyes duraría 14 años. Esto es desastroso por muchas razones.
Primero, California es uno de los pocos estados con una ley estatal sólida de neutralidad de la red. La norma, que reproduce buena parte de la Open Internet Order de la FCC, les impide a los ISP bloquear el tráfico, ralentizarlo, aplicar tarifa cero (zero rating) e imponer priorización pagada en el servicio de internet. Dicho de otro modo, la ley garantiza que sean los usuarios, y no las empresas, quienes decidan qué ven en internet. Si a California no se le permite hacer cumplir esta ley ejemplar, poco impedirá que los ISP controlen cómo experimentamos internet todas las personas.
Segundo, California tiene varias protecciones de asequibilidad que también caerían bajo este acuerdo. Por ejemplo, cuando el estado aprobó la fusión de Verizon y Frontier a principios de este año, le exigió a la nueva empresa fusionada ofrecer un plan de internet de 20 dólares a los californianos de bajos ingresos, lo que le ahorrará a la población miles de millones de dólares en la próxima década. Este mismo año, la Comisión de Servicios Públicos de California determinó que el costo promedio de la banda ancha en cuatro grandes mercados urbanos (San Mateo, Oakland, Los Ángeles y San Diego) era de 51 dólares al mes. En 2023, Consumer Reports encontró que el 84% de los consumidores estadounidenses paga al menos 50 dólares al mes, y muchos pagan más. Esa diferencia de 30 dólares mensuales —que es probable que en realidad sea mayor— lo cambia todo para los californianos de bajos ingresos. Así es como la población ahorrará miles de millones gracias a esa condición impuesta a la fusión. En cambio, 1,400 millones de dólares en nueva conectividad e infraestructura no sirven de nada si los californianos más vulnerables no pueden pagarla. Destruir esta protección y las de neutralidad de la red terminará costándoles a los californianos más de lo que van a recibir.
Tercero, este acuerdo afectará la seguridad pública. La misma ley californiana de neutralidad de la red que protege a los consumidores también garantiza un servicio confiable para los servicios de emergencia durante las crisis, al prohibir la ralentización del tráfico. En 2018, Verizon ralentizó el servicio de los bomberos mientras combatían el que en ese momento era el incendio forestal más grande en la historia de California. Como reacción, los cuerpos de bomberos respaldaron lo que terminaría siendo la ley de neutralidad de la red de California. Si California no puede hacer cumplir esa ley, sus servicios de emergencia quedarán en una posición más débil justo cuando los desastres naturales no hacen más que intensificarse.
La mayoría de la gente ya no tiene opción a la hora de elegir ISP. La ley de neutralidad de la red de California es una de las pocas cosas que protegen a los californianos de los caprichos de estos gigantes monopólicos. Los californianos no deberían renunciar a las pocas protecciones que tanto costó conseguir a cambio de una dádiva para estos colosos. Dile al gobernador Newsom que rechace esta cláusula antes de aceptar esos fondos del gobierno federal.
Dile al gobernador que defienda la neutralidad de la red, la asequibilidad y la seguridad pública







