¿Vives en California? Entonces tenemos una buena noticia: existe una herramienta pensada justo para ti, que te permite proteger tu privacidad con un solo paso, relativamente sencillo. 

Se llama solicitud DROP (Delete Request and Opt-out Platform, o Plataforma de Solicitud de Eliminación y Exclusión). Con un único trámite le puedes pedir a cada intermediario de datos (data broker) registrado en California que elimine tu información de sus bases de datos y que deje de venderla o compartirla. 

Esto es lo que necesitas saber sobre DROP. 

(¿Quieres saltarte los detalles e ir directo a cómo presentar la solicitud? Ve a esta sección.)

¿Qué hace una solicitud?

Al presentar una solicitud en DROP, se envía de forma automática una petición de eliminación y de exclusión de venta a todos los intermediarios de datos registrados en California. Estas empresas se dedican a recopilar información sobre las personas, reempaquetarla y venderla. Al momento de escribir este artículo, una sola solicitud DROP llega a 614 intermediarios.

A partir del 1 de agosto, los intermediarios de datos tendrán 45 días para atender cada solicitud que reciban. 

DROP se lanzó oficialmente el 1 de enero de este año, pero las empresas tienen plazo hasta el 1 de agosto para empezar a cumplir con las solicitudes. Así que, si presentas la tuya ahora, estarás entre las primeras personas en usar el sistema.

¿Esto ya lo había escuchado antes?

Si sigues a EFF, es muy probable que sí. Con tu apoyo, impulsamos la ley que dio origen a DROP: la Delete Act. Como dijimos en su momento, necesitábamos una herramienta como DROP porque, si bien las personas residentes de California ya tienen derecho a solicitar que las empresas eliminen su información y dejen de venderla, en la práctica ejercer ese derecho resultaba enormemente lento y tedioso. Presentar cada solicitud por separado ya era complicado de por sí, y como los intermediarios de datos compran, venden e intercambian información entre ellos constantemente, muchas veces ni siquiera se sabía a quién dirigir el reclamo. Al vincular la solicitud directamente con el registro estatal de intermediarios, DROP simplifica todo ese proceso de un solo golpe.

Impulsamos DROP y la Delete Act porque hacen que nuestra ley de privacidad realmente funcione para la gente: nos dan más control sobre nuestros datos y reducen los riesgos que trae consigo la recopilación y venta descontrolada de información personal. 

¿Y esto en qué me beneficia?

Presentar una solicitud tiene varias ventajas. Para empezar, los intermediarios de datos son una de las principales vías por las que el spam —o empresas que operan como tal— consigue tu correo, tu teléfono y otras formas de contactarte, así que salir de sus listas puede reducir ese tipo de mensajes. También mejora tu seguridad digital, porque entre menos empresas tengan tu información personal, menos expuesto quedas si alguna de ellas sufre una filtración. Y, sobre todo, te da más control sobre cómo se recopila y usa tu información, que es la base de la privacidad. Si no te excluyes, los intermediarios de datos pueden vender tu información a empresas depredadoras, estafadores, acosadores, aseguradoras y fuerzas del orden.

¿Qué información se elimina y cuál no?

La Agencia de Protección de la Privacidad de California, que administra DROP, tiene un recurso muy completo que detalla qué datos entran y cuáles no en una solicitud. En resumen: se cubre información identificable como el número de seguro social, la geolocalización precisa, el historial de navegación, el correo electrónico y los números de teléfono, además de las inferencias que los intermediarios hayan hecho sobre ti a partir de esos datos —opiniones políticas, o suposiciones sobre tu salud, como un posible embarazo o una enfermedad crónica deducida a partir de tus compras o tu historial de navegación.

No toda la información desaparece. Datos como la propiedad de vehículos o bienes raíces forman parte del registro público y quedan fuera del alcance de la solicitud. 

Si hay algún intermediario en particular al que prefieras seguir dándole tu información, el sistema también te permite excluirlo de la lista de destinatarios de tu solicitud. 

¿Cómo presento la solicitud?

Entra al sitio de DROP, administrado por la Agencia de Protección de la Privacidad de California, para iniciar tu trámite. Antes de empezar, conviene tener a mano cierta información, como tu ID de publicidad o el número VIN de tu vehículo, en caso de que también quieras que esa información se elimine de las bases de datos. 

La agencia sí te va a pedir algunos datos personales —nombre, dirección, teléfono, correo, etc.— para poder procesar tu solicitud. (Sí, hay cierta ironía en esto). Es necesario para confirmar que eres quien dices ser en cada base de datos donde se presenta la solicitud, y la propia agencia está obligada por sus términos de servicio a no vender ni compartir esa información con nadie más.  

También puedes presentar la solicitud a nombre de otra persona —por ejemplo, algún familiar mayor que recibe demasiado correo no deseado—, aunque en ese caso deberás declarar que la estás presentando por alguien más que sí es residente de California. 

Una vez que envíes la solicitud, recibirás un ID de DROP que te permitirá dar seguimiento a su estado. Consérvalo en un lugar seguro: si lo pierdes, puedes contactar a la agencia para recuperarlo, pero es mejor evitarte ese trámite adicional.  

Si presento la solicitud una vez, ¿ya quedo cubierto para siempre?

Por desgracia, no. La exclusión de venta debería mantenerse vigente de forma indefinida, pero la ley de privacidad de California todavía permite que las empresas recopilen información sin pedir permiso previo en la mayoría de los casos. Es decir: los intermediarios de datos van a seguir armando perfiles sobre ti, aunque con menos información y con más restricciones sobre cómo pueden usarla. Además, pueden registrarse nuevos intermediarios después de que hayas presentado tu solicitud, y DROP no tiene ningún efecto sobre empresas que no están registradas como intermediarios de datos —como Google— y que igual recopilan y comparten tu información.

Las dos cosas son ciertas a la vez: DROP es una herramienta excelente que facilita que más personas ejerzan sus derechos de privacidad en California, y al mismo tiempo seguimos necesitando leyes de privacidad más sólidas que hagan las cosas más justas para la gente común. 

Eso no le resta valor a la herramienta, pero sí implica que conviene volver a presentar tu solicitud de vez en cuando, como parte de un plan más amplio para gestionar tu huella digital. Por ejemplo, podrías hacerlo como parte de Opt-Out October ("Octubre para excluirte"), un mes que nos inventamos nosotros mismos, pero que defendemos con toda seriedad.

¿Y si no vivo en California?

Lamentablemente, esta herramienta solo está disponible para residentes de California. Pero no todo son malas noticias: ya se han presentado versiones de la Delete Act en otros estados del país, y varias entidades reguladoras están siguiendo de cerca el funcionamiento del sistema californiano para evaluar si algo similar podría funcionar donde ellas están. Si vives en cualquier otro estado, puedes usar la guía Opt-Out October de EFF para reforzar tu privacidad en línea y limitar cómo los intermediarios de datos recolectan tu información

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