El doxxing, conocido también como la divulgación deliberada de información personal para acosar o poner en peligro a alguien, es algo de lo que cuesta protegerse. Suele ocurrir cuando una persona malintencionada accede a información disponible públicamente y luego la difunde más ampliamente con la esperanza de intimidar a su blanco, o algo peor. 

Esta guía es la continuación de un artículo anterior que describe una metodología para limpiar tu huella digital y dar una primera entrada firme al arte de la inteligencia de fuentes abiertas. Hay algo de repetición, pero orientada a usar esas herramientas y métodos que ya te resultan familiares de cara a la respuesta a incidentes. Lo mejor que puedes hacer es familiarizarte con este artículo y sus tácticas antes de que pase algo, y volver a él como referencia cuando lo necesites.

Bitácora de incidentes

Una bitácora de incidentes es una forma de llevar registro de actividad sospechosa o dañina en línea. No necesita ser bonita ni compleja: basta con un lugar donde puedas anotar rápidamente los detalles de las distintas cosas que vas viendo en línea. Anotar horas, lugares, personas y la naturaleza general de lo que observas debería ser suficiente. Si en algún momento interviene la policía, este tipo de registro será útil. 

Dónde/sitio, fecha y hora, breve descripción de la acción, nombre o descripción del actor de amenaza, otras personas involucradas.

El proceso de buscar y registrar incidentes de odio en línea puede ser tremendamente estresante, así que este es un buen momento para retomar los roles de equipo que quizá ya pensaste en el artículo anterior. Si aún no lo has hecho, aquí va un breve repaso:

Asigna roles al equipo

Recuerda que la privacidad —y la respuesta al doxxing— es un deporte de equipo. Saber en quién confías es tan importante como identificar a los actores de amenaza. Contar con personas de confianza listas para ayudar es invaluable en este tipo de situaciones. Remítelas a este artículo o a recomendaciones concretas que contenga. Si ya trazaste una lista de roles asignados, ahora es el momento de recordarle a cada quien sus responsabilidades. Eso puede consistir en monitorear los foros de odio donde ocurre la actividad, llevar el registro de los hechos en la bitácora de incidentes, configurar alertas web, blindar tus cuentas de redes sociales o contactar a la policía para reducir la probabilidad de un SWATing (un tipo de ataque en el que los agresores llaman a la policía denunciando a su blanco, con la esperanza de provocar violencia o alterar la paz haciendo que la policía se presente en su puerta).

Monitorear los foros de odio

Muy a menudo, las víctimas de campañas de doxxing y hostigamiento quedan en esa posición por prejuicio o intolerancia. Si formas parte de una comunidad que es blanco de ese tipo de abuso, es probable que ya conozcas los lugares donde se reúnen esos fanáticos y el lenguaje que usan. Acceder a esos sitios de forma segura y privada para ver si se están organizando contra ti o contra gente de tu comunidad es un paso crucial. Ten mucho cuidado de hacerlo en privado. Recomendamos que uses el navegador Tor para esas misiones de recolección de información. También es recomendable que no interactúes con nadie en esos espacios.

De nuevo, este paso puede ser particularmente estresante; pedirle ayuda a una amistad es buena idea, o puedes aplicar con criterio algunos de los consejos de la siguiente sección para automatizar el proceso.

Configura alertas de búsqueda

Google Alerts es un servicio gratuito de Google que te avisa cuando su buscador indexa por primera vez una palabra clave determinada, como tu nombre. Puede que las acciones de doxxing hechas por troles anónimos no activen ninguna alerta, pero si eres blanco de campañas de desprestigio en los medios, o víctima de los ataques de figuras mediáticas muy conocidas, es más probable que esas cosas aparezcan. Las actualizaciones pueden llegar con bastante frecuencia, así que aconsejamos dejarle el monitoreo de estas alertas a una persona de tu confianza.

Para un enfoque más sofisticado, podrías usar una herramienta como Open Measures para automatizar el rastreo de campañas coordinadas. Es importante señalar que este tipo de herramienta tiene más probabilidades de pasar por alto el lenguaje sutil o las referencias indirectas a ti y a tu comunidad.

Refuerza tus cuentas públicas

En el caso de las cuentas que no puedes o no quieres cerrar, como mínimo debes revisar su configuración de privacidad y seguridad y plantearte subir el listón. Si no tienes activada la autenticación de dos factores, este es el momento de hacerlo. En las cuentas de redes sociales, considera cambiarlas a "privadas", de modo que la gente tenga que solicitar acceso a tu página. Para tu tranquilidad, sobre todo en las cuentas que tienes que seguir usando, considera silenciar ciertos términos y bloquear cuentas para reducir la probabilidad de toparte con contenido estresante mientras usas la aplicación. Las opciones varían de una aplicación a otra, así que prepárate para dedicar unos minutos a entender cómo es el menú y dónde están esas opciones.

Cierra las cuentas afectadas

Si una cuenta en particular está siendo blanco de mensajes de odio, o si todo apunta a que alguna de tus cuentas es la fuente de la información que están usando en tu contra, cerrarla puede ser la mejor decisión por ahora. Según la aplicación, la eliminación de la cuenta puede ser temporal y quizá puedas recuperarla después, una vez que las aguas se hayan calmado.

Retoma tus estrategias de eliminación en corredores de datos

Aunque esto es más bien una medida preventiva contra el doxxing, es buena idea ponerse al día con la eliminación de la información que los corredores de datos tienen sobre ti. Por si no lo sabías, la industria de los corredores de datos es un nido de víboras sin regulación, lleno de amenazas a la privacidad, que a menudo contribuye a las campañas de doxxing o directamente suministra las fuentes de información que se usan en ellas. Aunque hay un montón de servicios que ofrecen presentar por ti las solicitudes de exclusión ante los corredores de datos, un estudio reciente reveló que hacerlo por cuenta propia sigue siendo más efectivo que confiar en esos servicios de pago. Dicho eso, un servicio de pago puede valer lo que cuesta si prefieres que otra persona se encargue.

Revisa de nuevo los registros públicos

Como vimos en el artículo anterior, tu información puede quedar disponible a través de registros públicos sobre los que tienes poco o ningún control. Quizá puedas reducir la comodidad con la que se accede a esa información pidiendo que la retiren de los sitios que la republican. Revisa padrones electorales, registros de empresas, registros judiciales y de propiedad, y similares. Si no consigues evitar que esa información aparezca en esos sitios espejo, al menos saber dónde están y conocer los contornos precisos de lo que contienen te ayudará a idear una estrategia frente a los daños que puedan causar.

Considera contactar a la policía

Para mucha gente, hablar con la policía solo empeorará las cosas. Por otro lado, el SWATing es una táctica frecuente en este tipo de ataques coordinados. Si crees que es un desenlace posible en tu situación, podría ser buena idea adelantarte y contactar a la policía para avisarles a qué te estás enfrentando. Les conviene estar al tanto de las llamadas fraudulentas, y así será menos probable que se presenten en tu puerta con las armas desenfundadas.

Retoma los documentos PACE y pon en marcha esos pasos

Si participas en algún tipo de activismo u organización comunitaria, quizá conozcas la documentación PACE. Es un acrónimo para elaborar planes de contingencia ante situaciones no deseadas: Primary, Alternate, Contingency, Escape/Emergency (principal, alternativo, contingencia, escape/emergencia). Piénsalo como un botón de pánico, una lista rutinaria de cosas por hacer si todo se va al diablo. Quizá incluya algunas de las recomendaciones de este artículo. La idea es tener algo listo de antemano, con ideas y estrategias preparadas, por si el doxxing escala a niveles mayores de daño y peligro.

 principal, alternativo, contingencia y emergencia. Cada columna describe lo que el grupo hipotético planea hacer ante distintas alteraciones, con acuerdos mutuos sobre estrategias de comunicación, horarios y puntos de encuentro.

Este es otro paso que conviene hacer en comunidad, con gente de confianza. La idea es que tu organización o tu trabajo comunitario sigan avanzando, pero con medidas de contingencia especiales en marcha para mantenerte a salvo a ti y a todos los demás sin perder de vista este incidente. Este paso es muy personalizado y depende de que ya se haya hecho algo de trabajo previo.

Ponles un candado a tus cuentas bancarias y a tu línea de celular

Una de las tácticas que podrían usar quienes te están haciendo doxxing es intentar meterse en tus redes sociales u otras cuentas mediante el SIM swapping: un ataque en el que contactan a tu operador de telefonía haciéndose pasar por ti para secuestrar tu número. Después pueden usar ese número para dar el salto y robarte otras cuentas en las que te autenticas con tu teléfono. De forma parecida, quienes te atacan podrían intentar robarte el acceso a tus cuentas bancarias o alterarlas con técnicas similares. 

Adelántateles poniéndoles contraseñas de seguridad o códigos PIN a estas cuentas tan sensibles, si tu banco o tu operador de telefonía ofrecen esa medida adicional. La mayoría de los operadores ofrece algún método de prevención del SIM swapping, pero cada uno le pone un nombre distinto a esa función, así que asegúrate de buscar el procedimiento en la documentación de tu proveedor (aquí están las guías de los principales operadores de Estados Unidos: Verizon, AT&T y T-Mobile).

Regula tu sistema nervioso

Decir que sufrir doxxing da miedo y puede desregularte profundamente es quedarse corto. Es mucho más probable que tomes decisiones seguras e inteligentes si logras mantener cierta sensación de control sobre tu estado mental. Reconocer esa capacidad, y tener una estrategia para mantener la calma frente a una crisis, es tan importante como una buena higiene de seguridad digital. Haz lo que necesites —pedirles ayuda a tus amistades, tomarte un descanso o lo que sea— para mantenerte a flote durante este proceso. 

Flexibilidad y resiliencia

La realidad es que mientras más marginación cultural experimentes, mayores serán las probabilidades de que actores adversarios recurran a tácticas como el doxxing y las campañas de hostigamiento coordinado. El fervor de esos adversarios suele estar azuzado por figuras públicas y políticos que promueven el odio. Y la negación plausible que permiten los registros públicos puede limitar los recursos que tienes para detenerlos. Esperamos que, después de leer este artículo y el anterior, también te haya quedado clara la idea de que puedes tener un gran control sobre tu huella digital. Más aún: que puedes seguir compartiendo información en línea sin comprometer innecesariamente tu seguridad. 

Hasta que tengamos protecciones de privacidad digital para todo el mundo, nos toca a nosotros tomar cartas en el asunto. La privacidad, la seguridad y la dignidad en línea son alcanzables. Si sigues esta guía, la anterior y te mantienes al tanto de las estrategias que se exponen en Autodefensa contra la Vigilancia, vas por buen camino.

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